La recuperación física
La recuperación tras un entrenamiento o una competición es una fase esencial para la optimización del rendimiento. En la recuperación, existen unos parámetros que permiten eliminar parcial o totalmente el estado de fatiga.
Para una buena recuperación tras el esfuerzo, se aconsejan los métodos siguientes:
- Los estiramientos son importantes tras un esfuerzo largo y violento, para descontracturar los músculos, contribuir a la regularización de la circulación sanguínea y alcanzar así una buena recuperación.
- Una ducha tibia o un baño contribuyen a la recuperación, ya que se relajan los músculos.
- La recuperación pasa por una buena hidratación del organismo, para aumentar la eliminación de protones H+, que provienen del ácido láctico.
La electroestimulación para la recuperación
La electroestimulación permite aliviar las contracturas musculares relacionadas con la práctica de un deporte o tras un esfuerzo intenso. Tiene que utilizarse entre 1 y 3 horas después del esfuerzo y es una técnica eficaz para mejorar la recuperación física y muscular.
Tiene efectos analgésicos, relajantes y descontracturantes sobre los músculos. También permite aumentar el flujo sanguíneo, para eliminar los desechos causados por la contracción muscular y facilitar la recuperación.
Para que sea eficaz, la electroestimulación debe utilizarse de manera progresiva, aumentando las energías de estimulación de un nivel al siguiente, hasta obtener sacudidas musculares bien pronunciadas.
Los aparatos de electroestimulación también tienen programas de recuperación y de masaje, para aliviar los músculos doloridos tras el entrenamiento, así como programas vasculares para la prevención de calambres.
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